Siempre recordando, desayunando recuerdos, paseando sobre cartas, mirando pasados con secuelas... Si a veces no fuera tan monótono acariciar tu ausencia y vivir en forma tan orgánica,
Te busqué en la suela de mis zapatos, en el timbre de mi voz... Descubrí que no en todos los rincones de mi inconsciente logré asumir que la historia ya tenía un rótulo de kapput y que se parecía más a una historieta, de esas que cuanto más interesantes son, más rápido acaban.