"Sos (sólo de vez en cuando) todo lo que necesito."

viernes, 22 de junio de 2012

The only exception





Ella que regala su amor en créditos; 
que se desarma en lágrimas cuando cree haberlo visto;
que calma su ansiedad con un poco de alquitrán;
que se levanta, come y se vuelve a acostar en forma tan orgánica;
que acelera el ritmo si lo nombran;
que lo indulta por citas inconclusas;
que ejercita su sístole y diástole recordándolo.



Que comparte con ella, desde el último detalle... Hasta la última lágrima de champagne.





jueves, 21 de junio de 2012

Let he be


I was always there confusing myself



-No, no cierres nuestro círculo.
-¿Hace falta que te diga que no quise cerrarlo?
-¿Cuándo dejaste de ser mi "peor es nada"?
-Desde que abandonaste rendez-vous y besos con sal.
-¿Sabes una cosa? Creo que te quería más de lo que creía.
-¿Y eso modifica tus planes?
-No. Simplemente los hace más difíciles.
-Me volaste la cabeza por dos días y no hice más que repetirle tu nombre al mar. La marea subió, bajó, volvió a subir y no te devolvió. Mi oído izquierdo se quedó con ganas de escucharte. Me inyectaste los sentidos de música y perdiste la partitura...
-¿Qué escenario nos encontrará mirando para el mismo lugar?


Te inventaste cien excusas para no cruzarla; y otras tantas, para que supiera que estabas a la vanguardia. Intentaste descifrar un crucigrama que sólo te llevó a repetir, en silencio, el monólogo que ella repetía cada viernes.
Le pediste al viento que llevara todos los círculos que no lograste cerrar, 
los mundos que no pudiste visitar,
los lugares que no te atreviste a pisar,
los árboles que temiste abrazar,
las manos que dudaste en soltar. 
Tu saldo fueron los chocolates que dejaste acumular en la guantera, un libro que restaba al activo, canciones de Charly que sonaban más tristes, el engaño barato del juego "dejame-nomedejes" y una sucesión de "viernes sin liaison" que bajaron por la columna vertebral paralizando hasta las ganas de seguir.


lunes, 18 de junio de 2012

Tan cíclico

Son las cuatro de la madrugada, y acá me encuentro bailando con vos.
Prométeme que cuando acabes tu vaso, irás en busca de revancha a otra parte.
No intentes vislumbrarme con halagos ni te invites a mi desayuno.

No estaré lista para un después, con flores y ataques de celos de colección.


No quieras enamorarme, hoy no es uno de esos días.




jueves, 14 de junio de 2012

UTOPÍA II



Me gustaría decirte que cada amanecer despierto y no te pienso. Que viajo a mi inconsciente y no te recuerdo. Que alzo mis valijas y no te anoto en mi lista de asignaturas pendientes; que tengo que vivir y no lo planeo. Que cada vez que brindo no miro las estrellas y te deseo lo mejor. Que llueve y no escribo, ni escucho canciones de amor. Que no lucho contra la soledad, que la venzo; que estoy sola, cerca y no me invento estrategias para conquistar tu mundo.


Por colofón: el amor no es un caso práctico de penal. Si eliminas la culpabilidad, con el error de decir lo que sentís, no hay delito. No hay culpa, no hay cargos de consciencia; yo creo, y siempre creí, que un descargo, va mucho más allá de las letras. A veces toca el corazón, y no tiene que ser estrictamente un indicio o una prueba de que la oportunidad de volver sigue persistente. Quizás hasta te sirve de despedida. Quién dice que podría venir bien una despedida sin decir Adiós. Qué importa la dignidad, de última, quizás es eso lo que vos querías. 

Quizás hasta te sirve 
para cambiar.


Siempre es preferible haber hecho algo a no haberlo hecho. No me arrepiento, entonces, de lo hecho. El problema es que ahora dudo, de haberlo hecho bien. 
Quizás pensarte de a ratos este un tanto equivocado, pero es la mejor forma de diluir ese perfume en mi negro sobretodo. Si te vas, no hay ningún tren que te traiga de vuelta. Me quedaré con la luz en las manos y guardarás este inconcluso en el bolsillo de tu camisa. 

Tal vez algún día el pianista no recite sonetos, porque no se los pida… Ese día será –no te lo prometo- quizás el comienzo.



...Y así fue que un día decidiste animarte a compartir un café conmigo. Hubiese deseado empezar esta tragicomedia de un modo más singular, y con las formalidades que ameritaba tu montgomery gris. 
Dada otra circunstancia, te invitaría a relatar primero, a probar qué tan hábiles somos en esto de volcar palabras y rehacer historias. Pero las cartas ya estaban marcadas, y este partido nunca iba a llegar a ser tan glorioso como lo pretendía  -ya para ese entonces mi saco  blanco estaba manchado con un poco de ilusión-. 
Te fuiste enredando entre sillas vacías y sonetos de un piano que nunca escuchaste, terminaste siendo un rompecabezas.... Aquél que yo intentaba armar cada vez que te tenía enfrente.
Me dejaste con la sola idea de huir a lo nuevo. Dicen que aquél que se queda en lo conocido por miedo a lo desconocido se mantiene con vida pero no vive....

   Vos querías verme reír, yo quería verte revivir.
Lo digo con la boca cerrada, pero lo digo: Ojaláestuvierasacá.
Después de haber archivado trasnoches de un pasado bucanero, quemado círculos que nunca quise comenzar, concluir citas que hubiese deseado dejar en stand by y acribillar recuerdos.... Decidí inmolarme en estas líneas -y no es que no lo disfrutara, pero a veces se vuelve tan asfixiante la sola idea de dedicarte más del tiempo que quisiera-.
Este "ojalá estuvieras acá" se me destiñe con cada día que pasa, perdón amor, no es que no quiera recordarte, es que mi orgullo no me deja liberarte.  
Te tengo más que presente. A donde vayas y a donde esté.